Calienta el horno a 200°C (392°F) con ventilador. Lava y seca las patatas, pínchalas 6-8 veces cada una, frótalas ligeramente con 2 cucharaditas de aceite de oliva y sal.
Ásalas directamente en la rejilla (con una bandeja debajo) durante 50-60 min hasta que un cuchillo se deslice fácilmente.