Preparación del Calabacín
- 1
Empieza lavando bien el calabacín. Corta los extremos.
- 2
Corta el calabacín en rodajas de unos 0.5 cm (0.2 pulgadas) de grosor. Asegúrate de que no sean demasiado gruesas ni demasiado finas para una cocción uniforme.
- 3
Coloca las rodajas de calabacín sobre una superficie limpia o una bandeja para hornear. Espolvoréalas generosamente con sal y déjalas reposar unos 10 minutos. Este proceso extrae el exceso de humedad, lo cual es clave para la crocancia.
10 min - 4
Después de salar, usa toallas de papel para secar bien cada rodaja de calabacín. Elimina la mayor cantidad de humedad posible.
- 5
Espolvorea ligeramente aproximadamente 1 cucharadita de maicena por ambos lados de las rodajas de calabacín secas. Usa tus dedos para extenderla uniformemente por todas partes. No necesitas una capa gruesa.