Llena un vaso alto con hielo, preferiblemente en cubitos pequeños o picado, hasta dos tercios.
Vierte 100 ml de zumo de naranja recién exprimido en el vaso sobre el hielo.
Para lograr un bonito efecto de capas, vierte lentamente 15 ml de granadina sobre el dorso de una cuchara, dejando que se hunda suavemente a través de los zumos.
Finalmente, añade 50 ml de tu vodka preferido