Lava bien la espinaca.
Blanquea la espinaca brevemente en agua hirviendo.
Exprime bien la espinaca para eliminar el exceso de agua.
Pica finamente la espinaca exprimida.
Pon la espinaca picada en un bol.
Añade la ricota.
Ralla un poco de nuez moscada.
Sazona el relleno con sal y pimienta.
Mezcla todo bien y prueba el relleno.
Opcionalmente, incorpora 20 g de parmesano al relleno.