El proceso de varios días, que incluye un prefermento 'poolish', desarrolla un perfil de sabor más profundo y complejo, y una textura etérea. Es un método defendido por los panaderos artesanos para lograr ese equilibrio perfecto entre una corteza crujiente y una miga tierna. Las notas saladas de las espinacas y la ricotta, complementadas con aceitunas en salmuera y romero aromático, hacen de esta focaccia una verdadera obra maestra, perfecta como aperitivo, acompañamiento de una comida o la estrella de cualquier reunión.
Ninguno
Intermedio
1 h 5 min
Picor
Ninguno
Dificultad
Intermedio
Tiempo
1 h 5 min
Preparación
30 min
Cocinar
35 min
Alérgenos
agua tibia
150 gramos
Miel
1 cucharada
Levadura seca instantánea
7 gramos
Harina (de trigo) para todo uso
650 gramos
Agua
200 gramos
Sal
20 gramos
Mezcla de ricotta y espinacas
300 gramos
Aceite de oliva
1
Aceituna Kalamata
50 gramos
Tomate Seco
50 gramos
Romero
1
¡Todo listo! ¡A disfrutar!
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Día 1 (Poolish)
1
En un bol, mezcla 150 g de agua tibia, 1 cucharada de miel y 7 g de levadura instantánea. Deja reposar durante 5-10 minutos hasta que se active y esté espumosa.
2
Incorpora 150 g de harina hasta que se combine. Cubre el bol y refrigera el poolish durante la noche.
Día 2 (Masa)
1
En un bol grande, mezcla 200 g de agua y 20 g de sal hasta que la sal se disuelva.
2
Añade el agua salada y 200 g de harina al poolish
3
Mezcla y amasa ligeramente hasta que se forme una masa pegajosa.
4
Cubre la masa y refrigera durante la noche.
Día 3 (Masa de Espinacas y Ricotta)
1
Si usas espinacas congeladas, descongélalas completamente y combínalas con queso ricotta en partes iguales para crear tu mezcla de espinacas y ricotta de 300 g.
2
Saca la masa principal de la nevera y amasa suavemente la mezcla de espinacas y ricotta hasta que esté distribuida uniformemente.
3
Añade 300 g de harina y amasa la masa hasta que se vuelva cohesiva. Colócala en un bol limpio, cubre y deja que suba hasta que esté notablemente hinchada, aproximadamente 1-2 horas.
Día 3 (Bandeja y Aderezos)
1
Engrasa una bandeja para hornear con aceite de oliva. Lo suficiente para que la masa no se pegue.
2
Transfiere la masa leudada a la bandeja engrasada, gírala para cubrirla y déjala reposar durante aproximadamente 1 hora.
3
Engrasa ligeramente tus manos, luego estira suavemente la masa hasta los bordes de la bandeja. Crea hoyuelos por toda la superficie con las yemas de tus dedos.
4
Esparce uniformemente las aceitunas kalamata deshuesadas y partidas por la mitad y los tomates secos sobre la masa.
5
Coloca las ramitas de romero fresco encima. Importante: Si frotas el romero con aceite de oliva, evitarás que se queme.
Horneado y Servido
1
Precalienta tu horno a 160°C (325°F) con ventilador.
2
Hornea la focaccia durante 35-40 minutos, o hasta que esté dorada y cocida por completo.
3
Para comprobar si está lista, inserta un palillo en el centro; si sale limpio, la focaccia está lista.
4
Deja enfriar la focaccia ligeramente antes de cortarla y servirla. ¡Que la disfrutes!